Empieza con lo que tienes
Pequeñas ideas,
mucho color.
Una paleta de tres colores
Escoge un tono claro, uno medio y un acento. Prueba los tres en un margen de otra hoja y repítelos en distintos objetos. Dejar zonas blancas también forma parte de tu elección.
Antes de usar rotuladores
Prueba la tinta en el mismo papel. Coloca una hoja protectora debajo y observa cuánto traspasa. El resultado depende de la tinta y del papel; no todos se comportan igual.
Colorear un mandala por zonas
Empieza por un anillo o un pétalo. Repite una secuencia corta y decide después si quieres continuar hacia fuera. No necesitas rellenar todos los espacios en una sesión.
Ponerlo en práctica